crítica Rojo FEB.2025

Lily Droeven

En la nostalgia subsiste la creatividad

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Escribir crítica de cine no se reduce a mencionar el poder de los recursos y las técnicas del séptimo arte, tampoco se limita a recordar su capacidad para construir historias o a señalar el estilo de un director. Además de todo lo anterior, las reseñas cinematográficas muestran y analizan las influencias presentes en las películas. Cuando un largometraje logra cautivar a la audiencia, causando conmoción con sus imágenes y despertando emociones y sensaciones diversas, termina por convertirse en una fuente de inspiración y otros directores deciden utilizar algunas referencias a esa obra en sus propias cintas; dichas referencias pueden ir desde la filmación de secuencias, el diseño de vestuario y la construcción de escenarios —junto al uso de paletas específicas de colores— hasta la aparición de ciertos objetos. Ahora bien, para que una cita no sea acusada de ser una simple copia, debe ser reinterpretada, es decir, la estética visual de la alusión debe mantener cierta similitud con el original, pero a la vez debe ser notoriamente distinta. Sólo cuando el cineasta consigue adaptar sus referentes visuales a su propio estilo, estos pasan a ser parte de su visión.

​ Antes de mencionar ejemplos en películas actuales, quisiera profundizar en cómo las referencias se condensan en el lenguaje cinematográfico. El cine ofrece una variedad de formas para confeccionar historias y los directores eligen ciertos elementos del lenguaje cinematográfico para ahondar, por ejemplo, en los problemas y las complejidades emocionales de los personajes. Los cineastas pueden incluir metáforas y símbolos para otorgar significado y balance a la construcción narrativa e intensidad figurativa a la imagen.

​ Si bien las referencias han estado presentes a lo largo de la historia del cine, a mi parecer se han vuelto más recurrentes en la última década. Las nuevas generaciones de cineastas toman elementos distintivos de sus películas favoritas de los años ochenta y noventa, y los adaptan a sus propias obras. Pueden ser guiños fácilmente identificables o alusiones sutiles y difíciles de advertir, como los llamados easter eggs —detalles o pequeñas pistas—. Para advertir estos últimos, los espectadores deben observar con atención las escenas, aunque los cinéfilos detectan este tipo de referencias sin importar cuan tenues sean.

​ Según la intención del director, las referencias pueden enfatizar algún aspecto de la narración, por ejemplo, enmarcar una revelación, profundizar en un asunto o satirizar un tema, sin embargo, el propósito de estas citas visuales siempre es desencadenar una refle­xión y una conversación en la audiencia. Si bien las referencias son muy comunes en los filmes recientes, su uso ha sido objeto de discusión: ¿la obra en cuestión termina por perderse en las referencias? Ninguna cinta debe saturarse de ellas, aunque estén reinterpretadas; de lo contrario, la película terminará despojándose de su esencia. Los ejemplos que describo a continuación evitan ese peligro; en estos casos, las citas visuales enfatizan aspectos que son parte de la visión cinematográfica de su realizador.

Fotograma de la película The Substance, 2024. Material para prensa, cortesía del Mediterrane Film Festival.

THE SUBSTANCE (CORALIE FARGEAT, 2024)

La cinta de horror corporal The Substance denuncia los tóxicos y estrictos estándares patriarcales de belleza que Hollywood impone sobre las actrices y conductoras, así como el miedo de estas celebridades a envejecer y su deseo de ser aceptadas tanto por la élite de la industria como por el público. Si bien varios largometrajes ayudaron a que Fargeat le diera forma a esta película, su mayor influencia fue The Elephant Man (1980) de David Lynch. La escena en que Elisabeth (la protagonista, interpretada por Demi Moore) y su doble Sue (Margaret Qualley) se transforman en un monstruo resultaba crucial para la historia: los símbolos debían ser vehementes para transmitir el peligro de cruzar ciertos límites en la búsqueda de la juventud y la belleza física, además de contagiar a los espectadores el miedo de ser ridiculizados. Si bien el aspecto físico del monstruo Elisabeth/Sue es similar al del John Hurt (John Merrick), su deformidad se debía a una enfermedad y despertaba compasión entre algunas personas, como su cirujano. En contraparte, el monstruo Elisabeth/Sue sólo provoca rechazo y nadie lo compadece. Transformarse en un monstruo repudiable es el castigo que reciben Elisabeth y Sue por obsesionarse hasta la perdición con la eterna juventud.

​ La asistencia de este monstruo al evento televisado más importante del año provoca un baño de sangre que empapa a todo el público presente. En ello Fargeat hace referencia al clímax de Carrie (1976) de Brian De Palma y a The Shining de Stanley Kubrick (1980). La directora ha dicho que las obras viscerales de David Cronenberg, como The Fly (1986), inspiraron uno de los temas centrales de The Substance: la mutación del cuerpo humano. Por medio de la sátira, un género muy lejano al de las cintas que homenajea, Fargeat exhibe a Hollywood como una máquina que crea, pero que también destruye.

I SAW THE TV GLOW (JANE SCHOENBRUN, 2024)

Filmada en 35 mm, I Saw the TV Glow contiene una historia dentro de otra y la película analiza el terror de la transición a la adolescencia. En el segundo hilo narrativo se menciona una serie titulada The Pink Opaque, cuya atmósfera de horror y misterio remite a Twin Peaks (1990), también de David Lynch, sin embargo, la serie mencionada contiene elementos de fantasía inspirados en Buffy the Vampire Slayer (1997), una serie televisiva creada por Joss Whedon que cautivó a Schoenbrun cuando era joven, por su inquietante atmósfera y el desarrollo de sus personajes.

I Saw the TV Glow está ambientada a finales de los años noventa y expresa nostalgia por la cultura pop de esa década, al evocar recuerdos de lo que significó para la directora crecer en los suburbios durante esa época. Para Schoenbrun, I Saw the TV Glow es una película autorreferencial en la que expone su postura política: permanecer fuera del sistema heteropatriarcal y mantener una mirada trans no binaria. Por ello usa símbolos de la experiencia trans inspirados en Matrix (1999) que, según las hermanas Wachowski, contiene elementos y metáforas que exploran las identidades trans, las sensaciones que estas personas experimentan y cómo se sienten ante el mundo, algo que Schoenbrun consigue en esta pieza.

Póster oficial de la película I Saw the TV Glow, 2024.

BARBIE (GRETA GERWIG, 2023)

Esta comedia taquillera contiene citas visuales de varios filmes clásicos, desde los coloridos musicales de Jacques Demy (The Umbrellas of Cherbourg, 1964, y The Young Girls of Rochefort, 1967) hasta los musicales de Hollywood que usaban tecnicolor. Sin embargo, la influencia principal de Gerwig es The Truman Show (1998), de Peter Weir, lo que se aprecia especialmente en la delgada línea que divide el mundo de color, feminidad y perfección de las muñecas Barbie y el mundo real donde acontecen las experiencias cotidianas de las mujeres, donde se niega que la vida sea como la percibe la muñeca y que ésta sea un referente del feminismo. Gerwig ha mencionado que creó Barbieland con efectos visuales prácticos y análogos —es decir, no recurre a imágenes generadas por computadora (CGI por sus siglas en inglés)— para lograr que el mundo de la muñeca se viera falso y superficial, diferenciándolo así de la realidad. Al subrayar, por medio de estos recursos cinematográficos, el abismo que separa la vida diaria de las mujeres y el canon de la belleza hegemónica, Barbie hace una crítica contundente del sistema de sexo-género y sus dinámicas de poder, minando la ideología que difunde la muñeca entre las niñas. En The Truman Show, el protagonista, Truman Burbank (Jim Carrey), vive en la isla de Seaheaven, donde todo parece perfecto hasta que descubre que su realidad es falsa: toda su vida ha sido televisada y transmitida a millones de personas. Truman decide enfrentarse al creador de su show y termina cuestionando el sentido de su existencia.

Póster oficial de la película Barbie, 2023.

TWISTERS (LEE ISAAC CHUNG, 2024)

Twisters es el ejemplo perfecto de una película que contiene easter eggs. Si bien ha sido considerada como una secuela de la exitosa Twister (1996) de Jan de Bont, más bien se trata de una secuela stand alone o independiente que incluye pequeñas referencias, a manera de homenaje, a la versión de los noventa, pero la nueva cinta desarrolla un relato original. En la historia de Twister, la doctora Jo Harding (Helen Hunt) debe enfrentar el duelo por la muerte de su padre, ocasionada por un tornado del que ella fue testigo. En cambio, el filme de Chung aborda la necesidad de afrontar los miedos y sobrellevar la posibilidad del fracaso: Kate (Daisy Edgar-Jones) lidia con el temor de repetir el error que cometió cuando era estudiante universitaria; entonces, por su irresponsabilidad, un encuentro con un tornado terminó en tragedia. La tensión narrativa radica en si la protagonista logra vencer su miedo al fracaso durante un desastre natural. Como en I Saw the TV Glow, Twisters manifiesta su nostalgia por las películas sobre desastres naturales que tuvieron su apogeo en la última década del siglo XX. Como homenaje a Twister, Chung decidió filmar su cinta en 35 mm y en locaciones, para capturar los colores vibrantes de la naturaleza. Además, aparecen algunos objetos y se recuperan diálogos breves de la versión de 1996.

Tras revisar los ejemplos anteriores, vuelvo a reparar en que las referencias cinematográficas han cobrado fuerza últimamente. A partir de la libertad creativa de cada cineasta, dichas citas son visibles no sólo en la estructura narrativa o en el tema de conversación que se desea suscitar en la audiencia, sino que también ocurren en el ámbito de la estética y el montaje. Estas citas visuales resultan atractivas para los adultos jóvenes porque despiertan su nostalgia por las décadas de los ochenta y los noventa, esto es, por los tiempos de su infancia. Sin embargo, el homenaje a los clásicos contemporáneos también permite que los espectadores más jóvenes conozcan las obras que tuvieron un enorme impacto a finales del siglo pasado. A su vez, los cineastas exploran y expanden los límites de la creatividad mediante el uso de recursos novedosos y estilos propios con los que reinterpretan dichas referencias. Así, las citas visuales no son una tendencia desdeñable ni mucho menos censurable. Aun en la nostalgia subsiste la creatividad.

Póster oficial de la película Twisters, 2024.

Imagen de portada: Fotograma de la película The Substance, 2024. Material para prensa, cortesía del Mediterrane Film Festival.